Dermaplaning en casa: la técnica del momento para una piel de porcelana (y todo lo que tenés que saber antes de probarla)

Foto: Grove Brands (https://www.pexels.com/@grovebrands)

Dermaplaning en casa: la técnica del momento para una piel de porcelana (y todo lo que tenés que saber antes de probarla)

El dermaplaning se volvió viral por dejar la piel luminosa y sedosa al instante, pero antes de probarlo en casa conviene conocer bien la técnica, sus beneficios y sus límites.

Si últimamente tu feed de Instagram o TikTok está lleno de videos donde chicas se pasan una especie de maquinita por la cara y después muestran una piel que parece de porcelana, no estás alucinando: eso es dermaplaning, y se convirtió en una de las tendencias de belleza más comentadas de los últimos meses. Pero como toda técnica que promete resultados rápidos, conviene entender bien de qué se trata antes de sumarla a tu rutina.

El dermaplaning es un método de exfoliación física que consiste en pasar una cuchilla especial (con un ángulo de 45 grados) sobre la piel para remover las células muertas de la capa más superficial junto con el vello facial fino, ese que solemos llamar ‘vello de melocotón’. El resultado inmediato es una piel visiblemente más lisa, luminosa y con mejor absorción de los productos que apliques después.

Dermaplaning en casa: la técnica del momento para una piel de porcelana (y todo lo que tenés que saber antes de probarla)

¿Qué beneficios tiene realmente?

Más allá del efecto instantáneo de piel sedosa, esta técnica tiene algunos beneficios concretos que explican por qué tantas personas la eligieron como parte de su rutina mensual:

  • Mejora la textura: al eliminar la capa de células muertas, la piel se ve más pareja y los poros lucen menos marcados.
  • Potencia otros productos: sin esa barrera de piel muerta, los sérums y cremas penetran mejor y rinden más.
  • Base de maquillaje impecable: es una de las razones por las que muchas maquilladoras profesionales lo hacen antes de eventos importantes, porque el maquillaje se desliza sin encontrar ‘pelusa’ en el camino.
  • No hay tiempo de inactividad: a diferencia de otros tratamientos exfoliantes, no genera enrojecimiento prolongado ni sensibilidad extrema.

¿Se puede hacer en casa o es mejor ir a un profesional?

Acá está el punto clave. Existen versiones profesionales, que suelen hacerse en institutos de estética con cuchillas quirúrgicas y bajo condiciones de esterilización estrictas, y versiones caseras, con dermaplaners que se venden en farmacias y tiendas de belleza, mucho más accesibles y seguros para el uso doméstico.

Si vas a animarte a hacerlo en tu casa, tené en cuenta estos cuidados:

  • Limpiá muy bien la piel antes de empezar, sin restos de maquillaje ni grasitud.
  • Estirá la piel con una mano mientras deslizás la cuchilla con ángulo suave, nunca haciendo presión.
  • Andá en la dirección del crecimiento del vello, en movimientos cortos.
  • Evitá la zona de granitos activos, heridas o piel muy irritada.
  • Después, aplicá algo calmante como ácido hialurónico o una crema con manteca de karité, y al otro día usá protector solar sí o sí, porque la piel queda más expuesta.

Un dato importante: no es recomendable hacerlo con más frecuencia que cada 3 o 4 semanas, porque exfoliar de más puede debilitar la barrera cutánea en lugar de beneficiarla. Tampoco es ideal si tenés piel muy sensible, rosácea activa o acné inflamatorio, en esos casos es mejor consultar antes con una dermatóloga.

El mito del vello que crece más grueso

Una de las dudas más frecuentes es si al afeitar el vello facial este vuelve a crecer más grueso u oscuro. La respuesta corta es no. El vello facial fino no cambia su estructura por cortarlo con dermaplaning, lo que puede pasar es que al principio se sienta un poco distinto al tacto porque el corte es recto y no en punta, pero con el tiempo eso se normaliza. Es el mismo mito que circula con la depilación de piernas, y en ambos casos la ciencia lo desmiente.

¿Vale la pena sumarlo a tu rutina?

Si buscás un extra de luminosidad antes de un evento importante, o simplemente querés que tus productos de skincare rindan mejor, el dermaplaning puede ser un aliado interesante. Lo importante es no verlo como una solución milagrosa ni reemplazar tu rutina de cuidado diario, sino como un complemento ocasional. Como con cualquier tendencia viral, la clave está en informarse bien, ir de a poco y escuchar lo que tu piel te va diciendo en el camino.

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